EditorialEl mercado y su comportamiento en tiempos de guerra

febrero 28, 20225 min

Por Emilio J. Sialle (*) 

 

Los índices nos muestran, que de  continuar el conflicto entre Rusia y Ucrania el PBI mundial podría subir un 5%. Esto significaría el aumento en el costo de vida en la economía del mundo.

 

Europa corre el riesgo de tener caídas constantes en la bolsa europea. La recesión se avecina en algunos países con problemas financieros históricos, entre ellos Grecia y Turquía, por nombrar algunos, son ejemplos de economías devastadas en la última década.

 

China, atraviesa su mejor momento económico, y el alza en los mercados mundiales, solo refleja un deseo: el cese definitivo del conflicto bélico.

 

EE.UU,  sufre retrocesos en su bolsa, y los rebotes negativos de sus principales socios Europeos le generan un golpe comercial en sus importaciones y exportaciones. Se compra menos, se vende menos.

 

¡Lo más temido!: El petróleo y el gas seguirán aumentando, así como los alimentos destinados a la exportación.

 

ARGENTINA: UNA GUERRA, UNA OPORTUNIDAD

Argentina tiene dos situaciones diferentes a la vista. La primera es aprovechar el aumento de los alimentos primarios para exportar (maíz, trigo, soja, cereales, carne), como supo pasar en la Segunda Guerra Mundial. Y la otra, es afrontar la nueva suba de los bienes energéticos (petróleo y gas).

 

En la actualidad, Rusia sufre el congelamiento de sus activos a nivel mundial y en varios frentes: sistema SWIFT(es el intercambio transnacional de divisas, cartas de crédito, letras de cambio, etcétera, entre los principales bancos del mundo), los convenios bilaterales y los demás bancos y/o entidades financieras.

 

La última negociación bilateral entre Argentina y Rusia han quedado en stop. Los 23 mil millones de dólares a cambio de instalaciones de empresas tecnológicas y satelitales en nuestro país están en pausa. La Argentina se pregunta: el FMI ¿nos esperará?

 

Volver a mirar a algunos países de la Unión Europea para negociar sería una alternativa para nuestro país. Brasil y Uruguay, son actualmente, los elegidos por el continente Europeo para comerciar con el Mercosur.  Por su parte, Argentina, rezagada por esta situación, solo ve caer sus ventas y dividendos en la balanza comercial.

 

Una política exterior comercial que se mantenga en el tiempo, sin mirar los gobiernos de turno, es el principio y  la clave para el resurgimiento económico de nuestro país.

 

El presente nos invita a negociar con el mundo sin distinción. Para la Argentina, será el nuevo desafío, más allá de las ideologías.

 

(*) Analista en Comercio Internacional.