EspecialesSe cumplen 22 años de una tragedia que dio origen al día del estudiante solidario en la UNSE

La fecha se instituyó en 2010, al cumplirse una década de la muerte de un estudiante de Humanidades que murió en el departamento Pellegrini, cuando procuraba llevar donaciones a damnificados por una inundación.
abril 21, 20225 min

César Alberto Rodríguez (20) era un estudiante de enfermería de la Universidad Nacional que murió ahogado mientras asistía a inundados en el departamento Pellegrini, el 20 de abril de 2000. El Consejo Superior instituyó el día del estudiante solitario en 2010, en su honor, y el Centro de Estudiantes de Humanidades lleva su nombre.

 

Juan Carlos Chazarreta fue testigo presencial de su muerte y recordó su figura: “era delegado del curso y secretario de Extensión del centro de estudiantes y se hizo una campaña para recaudar elementos para los inundados del departamento Pellegrini”.

 

“El Negro”, como lo llamaban, estaba al frente de esa campaña. Repartía su tiempo entre la actividad estudiantil y la colaboración con su humilde familia que vivía en el barrio Primero de Mayo, en La Banda, a la que ayudaba en la venta de panificados.

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Pese a la distancia, llegaba siempre puntual a instalar un equipo de música en la “calesita” del patio universitario, donde recibía las donaciones. Allí recibieron el pedido del director de una escuela de la zona que había quedado completamente aislada y sin asistencia, por lo que de inmediato se puso a disposición.

 

La ayuda sería enviada en un helicóptero de la provincia a ese paraje, pero luego les avisaron no estaba disponible por falta de combustible, luego lo iba a hacer Gendarmería Nacional, pero tampoco se concretó.

 

“Un día viene desesperado el director que se había comunicado con el enfermero del lugar y que estaban muy mal; era un sitio aislado y lo más alarmante es que nos dijo que en ese momento los changuitos no tenían ni mate cocido para tomar”, recordó Chazarreta.

 

“Cuando nos dijo eso no dudamos –afirmó-, nos tomamos el colectivo de la universidad un Jueves Santo, dos estudiantes, el director de la escuela y el chofer. Llegamos tarde por algunas cuestiones y El Negro se cae en un pozo cuando cruzaba el cauce del río Urueña, donde estaba marcada la parte profunda y se podía hacerlo a pie”.

 

“Ninguno sabía nadar y él resbala y se cae. Lamentablemente no pudimos hacer nada, murió ahogado, y recién después de dos horas lo pudimos sacar. Nos llegamos con el cuerpo a la morgue del hospital porque no había siquiera ambulancia para traerlo y conocí a sus padres”, rememoró Chazarreta.

 

“Era un estudiante con un compromiso enorme, en el Primero de Mayo, y ayudaba a sus padres con la venta de pan casero y tortillas para poder sostenerse en la universidad. Ese día, cuando íbamos, me decía que tenía un sueño que era ayudar a la gente”.

 

“A partir del compromiso que tenía él -que expresa el de muchos jóvenes pese a que muchos dicen que están en otra y demostró lo contrario-, es que 10 años después de su muerte se instituye el día del estudiante solidario, por nuestro pedido formal, en su homenaje”, evocó Chazarreta.