Un tribunal absolvió hoy en un juicio por jurados al médico Marcelo Macarrón por el femicidio de su esposa Nora Dalmasso, la mujer de 51 años asesinada en su casa del barrio Villa Golf de la ciudad cordobesa de Río Cuarto en 2006, por lo que a 15 años el crimen seguirá impune.

Luego de una breve deliberación, el jurado popular integrado por 12 ciudadanos declaró por unanimidad la absolución del viudo, tal como lo había solicitado esta mañana tanto el fiscal del juicio Julio Rivero como el abogado defensor Marcelo Brito, quienes cuestionaron duramente en sus respectivos alegatos la instrucción del caso.

Tras conocer la decisión del tribunal técnico de Río Cuarto, Macarrón se abrazó emocionado a sus hijos Valentina y Facundo, quienes lo acompañaron desde temprano dentro de la sala de audiencias al igual que su cuñado Juan Dalmasso, hermano de Nora, la esposa y el hijo.

Marcelo Macarron

Pasadas las 17 y luego de poco más de una hora de deliberación, la Secretaría del Tribunal dio lectura a la parte resolutiva de la sentencia.

«El tribunal integrado con jurados populares y por unanimidad resuelve absolver a Marcelo Macarrón por el hecho que le atribuyó el requerimiento de citación a juicio, tipificado como homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por precio o promesa remuneratoria en concurso ideal», dice la resolución.

El tribunal también resolvió “reconocer a la señora Nora Raquel Dalmasso como víctima de violencia de género, de acuerdos a las legislaciones y convenciones internacionales», y ordenó poner a disposición del Ministerio Público Fiscal la presente causa, además de las actuaciones y la totalidad de los elementos secuestrados, a los efectos de la prosecución de una nueva investigación penal preparatoria.

Antes de conocer el veredicto, Macarrón tuvo la posibilidad de pronunciar sus «últimas palabras», en las que dijo ser inocente y agradeció a todos los que lo acompañaron, entre ellos sus familiares y sus abogados.

El juicio por el femicidio de Dalmasso había comenzado el 14 de marzo último y demandó 39 audiencias orales, por las que desfilaron 71 testigos, apenas un 25 por ciento de los más de 300 que se habían previsto.