LocalesAnticipan que Santiago tendrá un verano con temperaturas por encima de lo normal

Se prevé que para “fines de diciembre, enero y parte de febrero, las temperaturas estén por encima de lo normal”, según el ingeniero Howard van Meer, encargado de la delegación provincial de Agrometeorología de INTA.
noviembre 30, 20224 min

El responsable de Agrometeorología de INTA, Howard van Meer, señaló que estas temperaturas que rozaron los 40 grados esta semana “no son extremas, hace calor, pero no como la que hemos tenido en enero de este año, con 46 grados. Son temperaturas que se miden en la casilla en la sombra, pero se entiende que, sobre todo, en el cemento es mucho más alta”.

 

En cuanto a las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dijo que “los de los colores es algo novedoso, que se implementó hace poco y es importante porque a través de esos colores se trata de dar alerta a la gente para que tomen precauciones sobre todo a la gente anciana para que no se exponga tanto al sol y tomen algún tipo de medidas para atenuar las temperaturas altas”.

 

“En Santiago del Estero estamos acostumbrados a estas temperaturas para esta época, que dentro de todo son normales”, indicó y sostuvo que aún “no son extremas ni récord”.

 

También explicó que “el efecto de La Niña sigue y, por ende, va a ver altas probabilidades de días despejados, menos precipitaciones, más sol y más temperaturas”.

 

“Entonces puede ser que, en este verano, siempre hablando de probabilidades, las temperaturas pueden estar por encima de lo normal para fines de diciembre, enero y parte de febrero; y recién a partir de febrero empieza a debilitarse un poco La Niña y puede haber un poco de cambio”, enfatizó el especialista.

 

En Santiago del Estero, durante verano “siempre tenemos calor”, solo que “este año puede ser un poquito más, por el efecto de La Niña”, advirtió.

 

En ese aspecto detalló que según los datos que tienen, existen registros del “año ´34 en donde había días con temperaturas de 42 y 43 grados y en esa época no había aire acondicionado, ni heladeras, ni nada”.

 

A partir de esta reflexión, consideró que no es que son mayores las temperaturas, sino que “ahora puede haber cambiado la sensación, ya que, al crecer mucho las ciudades, se reducen los espacios verdes y puede ser que en las ciudades las sensaciones hayan cambiado”.